Se afirma que los Rothschild son una de las 13 Familias Illuminati principales, al igual que los Rockefeller. Ambas familias son las más citadas en libros y artículos sobre Conspiraciones. Prácticamente, no hay Conspiración en la que no estén involucradas ambas familias.
Por estos días, me encontré una interesante insersión de información en el artículo de Wikipedia «Familia Rothschild». Al final del artículo, en la sección «La Familia Rothschild como blanco de acusaciones, campañas de difamación y teorías de conspiración», me encontré con un par de interesantes párrafos sobre Conspiración Rothschild en Chile que parecen haber sido insertados «a la mala», lo que significa que serán eliminados, y seguramente pronto. Así que rescato y traigo acá tan valiosa info:
Promovieron un boicot contra el gobierno de Allende mediante la negación de créditos externos y la petición de un embargo al cobre chileno. Dos años después del golpe militar que puso fin al gobierno de Allende, la Junta Militar de Gobierno pagó una indemnización de US$250.000.000 a la empresa Anaconda Copper Mining Company, propiedad de las familias Rockefeller y Rothschild.
Responsable en primer grado de empobrecer a Chile:
El déficit presupuestario creció a un ritmo acelerado, del 3,5% del PGB en 1970 pasó a 9,8 en 1971; la política monetaria se descontrola al crecer en un 124% el crédito del sector público; cae el nivel de reservas internacionales de 394 millones de dólares (1970) a 163 (1971), por lo que el gobierno de la Unidad Popular suspende el servicio de la deuda externa; la balanza comercial pasó de un superávit de 95 millones al iniciar el gobierno a un déficit de 90 millones, tras la abrupta caída del precio del cobre
El Lunes 17, Matías Rojas, Héroe Chileno, esperó en el aeropuerto al Banquero Illuminati David Rockefeller, que venía a vacacionar a Chile, para gritarle sus cuatro verdades, y aprovechó también de descargar contra Agustin Edwards, propietario del periódico «El Mercurio», que había llegado personalmente a recibirlo... ¡Grande Matías, CTM!
El Sr. Rockefeller se va de cortas vacaciones casi todos los años en el sur de Chile, con su viejo amigo Edwards. Ambos son bien conocidos por trabajar con la CIA durante el Golpe Militar de 1973 contra el presidente Salvador Allende, y por la posterior manipulación de la Opinión Pública a través de «El Mercurio». Edwards también es conocido por ser un descendiente del elitista chileno Agustín Edwards McClure, quien se desempeñó como Presidente de la Sociedad de Naciones de 1922 a 1923.
Los dejamos con el famoso video de Matías, y la entrevista exclusiva que le hizo el periodista Carlos Ruiz Baez, para el periódico «El Observatodo». Matías Rojas increpa a David Rockefeller
Matías en Chilevisión Noticias
EXCLUSIVO: Matías Rojas, el chileno que increpó a David Rockefeller
En ningún medio tradicional se informó de la llegada a Chile de uno de los hombres más poderosos e influyentes del planeta. David Rockefeller. Así pudo pasar casi inadvertido en el aeropuerto de Santiago, a su llegada al país, para pasar unos días en casa de su amigo Agustín Edwards Eastman, fundador del diario «El Mercurio».
Casi inadvertido. Porque armado con su cámara, Matías Rojas, un joven chileno de Curicó, de solo 17 años, lo esperaba pacientemente en el hall del terminal aéreo. Un tanto nervioso esperó el momento justo en que el millonario llegara hasta el auto que lo esperaba, puso REC a su cámara y le gritó en su propia cara lo que miles, o quizás millones de personas quisieran gritarle a Rockefeller.
«Hey, Rockefeller, scumbag!», gritó Matías al millonario, quien a partir de ahí se dio cuenta que este joven chileno no era un fan suyo ni menos quería darle la bienvenida. El video fue subido a Youtube, y en menos de 24 horas ya tiene más de 100 mil visitas y mas de mil comentarios... y sigue en aumento.
El Observatodo conversó de manera exclusiva con Matías Rojas y quiso conocer por qué se decidió a encarar a Rockefeller y cuál es el mensaje que quiso dar con esta proclama.
El Observatodo: Primero que todo, ¿cómo y por qué decidiste encarar a David Rockefeller, uno de los hombres mas poderosos e influyentes del planeta? ¿Qué te motivó a hacerlo?.
R: Decidí que era mi deber como ciudadano chileno, informado de todo lo que este multimillonario representa en términos sociales y políticos, el dar la cara y manifestar mi repudio. Pienso que cada chileno debe proteger la justicia en este mundo, hacer valer sus derechos como dueños de esta tierra y expresar su desacuerdo con la ideología globalista y destructora del Sr. David Rockefeller, así como de cualquier otro agente de la élite destripadora de nuestra soberanía.
El Observatodo: Con esto, ¿cuál es el mensaje que quisiste dar?
R: Quise, número uno, dejar plasmado un ejemplo de convicción por la verdad y la justicia ante el pueblo chileno. Número dos, quise hacerle saber a este tipo de personas que no están a salvo de nuestra furia, como humanidad conciente, por lo que están haciendo. Y finalmente, número tres, mi deseo era generar polémica, forzar a los medios oficiales a admitir la visita de David Rockefeller y llevarlos a cubrir su interesante, si no sospechosa, estadía veraniega en Chile.
El Observatodo: Hay que tener agallas (por decirlo de manera educada) para hacer lo que hiciste. ¿No tuviste miedo de ser agredido por guardias o guardaespaldas?
R: Siempre hay un grado de miedo, pero sentí que había que hacerlo. Me sorprendió ver la reacción de los guardaespaldas presentes, casi sin inmutarse. Uno, o están muy acostumbrados a este tipo de asalto verbal; dos, no estaban preparados con guardaespaldas rudos; o tres, les da prácticamente lo mismo, han despertado y no quieren ser cómplices. Creo que es una mezcla de los tres. De hecho, uno de ellos reía mientras lo confrontaba.
El Observatodo: ¿Que sentiste al tenerlo frente a frente?
R: Mucha impotencia por decirle todo lo que sentía. Luego la bola de nieve rodó por un minuto. Al inicio, presumo, pensó que era un fan de él, e incluso me saludó, pero una vez que me escuchó expulsándolo verbalmente del país, su rostro cambió. Al momento en que lo traté de asesino y volvió a reir, me alteré aún más. Y para qué hablar de cuando me encontré por sorpresa con Agustín Edwards. No tenía idea de que estaba ahí en persona para recogerlo.
El Observatodo: Hay mucha gente en Youtube que está comentando y felicitándote por lo que hiciste. ¿Qué sientes respecto a eso?
R: Me siento honrado por haber sido unas de las pocas personas en confrontarlo y por dejar el nombre de nuestro país «bien parado». Debiese ser un ejemplo, repito, que comunique a estos elitistas que un país como Chile no se vende ante nadie y que no servirá como reserva para sus recursos o refugio ante el colapso económico inminente que se avecina.
El Observatodo: Tuviste enfrente también a Agustin Edwards. ¿Qué representa para ti?
R: Independiente de la corriente política que compartas, Agustín Edwards es cómplice de conspirar con células de inteligencia extranjeras para influenciar la gestión política local chilena (principalmente en el período previo al golpe de Estado en 1973). He leído a muchas personas tratándome de «comunista» por hacer lo que hice. Yo les diría que la Fundación Rockefeller y el consorcio petrolero del Sr. Rockefeller ha estado involucrados en financiar ambos bandos del espectro político. La élite a la cual pertenece este señor está dispuesta a colaborar con cualquier modelo dictatorial que exista. Volviendo a Edwards, «El Mercurio» también sirvió como filtro para culpar injustamente al ciudadano pakistaní Mohammed Saif Ur Rehman Khan e instalar la idea de un terrorismo islámico en Chile, mediante el acceso a dudosa documentación de células chilenas «de inteligencia» en el país. El imperio mediático de Agustín Edwards es un brazo más de las sombras de la élite. Un ejemplo de eso es la presidencia de un ancestro de Agustín, llamado Agustín Edwards McClure, en la Liga de Naciones durante 1922-23. Nótese que la familia Rockefeller, una vez que la Liga de Naciones falló, hizo lo posible por promover la Organización de Naciones Unidas (ONU), e incluso donó los terrenos que actualmente sirven para sus cuarteles generales en New York. La historia se repite.
El Observatodo: ¿Crees representar a cierto sector de la juventud que se interesa en temas mas alla de farándula o temas inocuos?
R: Por supuesto. La gran mayoría de la juventud actual está tan contaminada con vanalidades que hoy en día sus niveles de prioridad están prácticamente arruinados. No obstante, aún hay esperanza, y mi intención es también crear consciencia, para que al menos se pregunten, «¿quién es este anciano en silla de ruedas?», «¿quién es este viejo con cara de diablo?». Mi mejor apodo para él y para muchos es Duendefeller, y calzó perfectamente cuando lo tuve enfrente.
El Observatodo: ¿Como supiste de la fecha y hora en que llegaba Rockefeller?
R: Por internet. Todo se sabe por internet estos días. Yo me pregunto, ¿por qué los medios oficiales no cubren esta extraña reunión? ¿Por qué un ciudadano común y corriente debe ir y confrontarlos, y hacerle saber a todo Chile que un multimillonario banquero, culpable de haber financiado genocidios de millones de personas, vacaciona en el país?
El Observatodo: Una pregunta (que no es nuestra en realidad, jaja). ¿no sentiste ganas de hacer otra cosa, como lanzarle un zapato, tal como pasó con Bush en Irak?
R: Creo que usar violencia física para confrontar a estos tipos es rebajarse a su nivel. Yo tengo la verdad, desde sus propias bocas, y es suficiente. Además, el violentar físicamente contra ellos les da una excusa para coartar nuestras libertades bajo la excusa de «dar seguridad a la nación». Actualmente, eso es lo que está ocurriendo en Estados Unidos con los disidentes del gobierno y el consorcio bancario global, o Nuevo Orden Mundial.
El Observatodo: ¿Chile es parte de este nuevo orden?
R: Por supuesto. No necesariamente por tener un protagonismo escaso en la arena mundial, Chile no significa nada para la élite. En realidad, tenemos un ejemplo de que la élite planea utilizar Chile y Latinoamérica como reserva para sus secuaces: el imperio ecológico de Douglas Tompkins, la compra de tierras por parte de Ted Turner y otros. El propio abogado de Tompkins (Pedro Pablo Gutierrez) admitió en la prensa hace un par de años que la compra de tierras se financia con dinero de la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller. No basta investigar más allá para saber que el Sr. David Rockefeller ama el sur de Chile. Si no fuese así, él no estaría aquí perdiendo el tiempo y vacacionando en el Lago Ranco con Agustín Edwards.
El Observatodo: ¿Militas en algun movimiento social, partido politico?
R: Hasta ahora he querido mantenerme alejado de alguna etiqueta política, pero sí pertenezco a un grupo sin distinción política, ni étnica, ni ideológica. Aún no hay nombre, pero hay deseos pocos de adherirse a WeAreChange, una organización anti-tiránica que comenzó con la exposición del 9/11 como un fraude en los Estados Unidos y que tiene sus chapters en todo el mundo. A nuestro grupo chileno me gusta llamarlo la Resistencia Anti NWO de Chile, y con eso es suficiente.
El Observatodo: Ahh, por cierto, hablas bastante bien Ingles. ¿Aprendiste en el colegio? (pregunta capciosa).
R: Francamente, no hablaba inglés hasta hace 3 años, cuando comencé a familiarizarme con videos expositores del Nuevo Orden Mundial en internet. Luego comencé a poner subtítulos a algunos de esos videos y poco a poco logré perfeccionar mi inglés ejercitando el oído y ojeando el diccionario. Nada tan extraordinario, pero al menos el Sr. Rockefeller entendió que ningún chileno quiere verlo cerca de tierras chilenas. Trabajo hecho, y estoy orgulloso. Nosotros también Matías. Orgullosos de tí, y de ser chilenos, como tú.
Por Matías Rojas Hoy en día, en 2010, muchos ciudadanos chilenos conciben las fiestas del 18 de septiembre como el aniversario de nuestra independencia. La verdad es, desafortunadamente, que la acción de la élite chilena en el año 1810, nunca estuvo relacionada a ideales independentistas. Es más, la intención detrás de la primera junta de gobierno en nuestro país, sólo pretendía mantener la potestad de un gobernante extranjero.
En el año 1808, el emperador francés Napoleón Bonaparte invade España y Portugal. De esta manera, Francia destituye el poder de Fernando VII, y Napoleón instaura a su hermano como nuevo gobernante de España. En el año 1810, la élite chilena crea una asamblea para decidir si aceptar las pautas del nuevo régimen, o seguir fiel al reinado de Fernando VII. El resto de la historia ya la sabemos. Francamente, ¿representa esto nuestras raíces como pueblo libre de la dependencia extranjera?
Gracias al ex mandatario Ricardo Lagos, las enormes autopistas y carreteras de nuestro país están en manos de élites españolas, bajo la compañía de caminos Cintra. En pocas palabras, casi todos los peajes que pagamos en nuestros viajes diarios van a parar a manos españolas. La desfachatez de nuestro gobierno es tal, que permite a extranjeros como Douglas Tompkins, dividir a nuestro país en dos, sin permitirnos una conexión abierta con el sur austral de Chile. Sin siquiera tener nacionalidad chilena y portando nada más una VISA de turista, Tompkins posee más de 325.000 hectáreas de suelo chileno, y a nadie parece importarle. Por otra parte, nuestro ministerio del interior, comandado por el sionista Rodrigo Hinzpeter, firma tratados con el FBI para fusionar nuestras redes de inteligencia y combatir el «terrorismo» nacional. De paso, se inicia un programa para escenificar amenazas terroristas en nuestro país y culpar a ciudadanos inocentes como el pakistaní Saif Khan.
La participación política del pueblo chileno es tan débil, que preferimos ver farándula y recurrir a organismos no gubernamentales extranjeros para solucionar problemas nacionales de derechos humanos. Tan débil, que ni siquiera podemos solucionar internamente las deudas con nuestros pueblos originarios, y necesitamos recurrir a la ONU para que nos dé lecciones. Tan débil, que ni siquiera nos percatamos de que un admitido agente de la CIA, llamado Agustín Edwards, tiene aún el control de enormes medios de comunicación, tales como El Mercurio, y se sienta a vacacionar con el banquero David Rockefeller, para avanzar en el plan de destripar definitivamente nuestra soberanía.
Sé franco contigo. No hay nada que celebrar. Bicentenario: Nada que celebrar