En «La Decepción Hinzpeteriana», podrán ser testigos de la tortura psicológica vivida por el ciuadadano paquistaní en Chile Saif Khan y su esposa chilena Lorena Cotroneo, y cómo los nuevos mecanismos de represión y humillación son pagados por los impuestos, a costa de los contribuyentes chilenos. Este video ha sido agregado a nuestro post «Caso Pakistaní: El Fraude Hinzpeteriano». La Decepción Hinzpeteriana
El 10 de Mayo de 2010, Saif Khan es llamado a la embajada de los Estados Unidos en suelo chileno, sin saber que a partir de ese momento sería parte de un complot para instalar una alarma de amenaza terrorista en Latinoamérica y, siguiendo una pauta digna del 11-S, avanzar hacia la creación de un Estado Policial nacional.
Bajo el comando del sionista Rodrigo Hinzpeter, el Ministerio del Interior de Chile ha hecho todo lo posible por expandir Leyes «Anti-Terroristas» (Leyes Terroristas) en un intento de iniciar en el país los modelos sionistas de despojamiento de libertades civiles, ya ensayados en Estados Unidos desde el 11-S.
En «Caso Pakistaní: El Fraude Hinzpeteriano», Matías Rojas analiza paso a paso las contradicciones que rodean la detención de Saif, la verdadera agenda del Ministro Hinzpeter, la Manipulación Mediática, y las redes de inteligencia extranjera que han penetrado en Chile para forzarlo a participar en la realización de falsos ataques o amenazas terroristas, con el fin de justificar el avance de un Estado Policial Nacional, súbdito del futuro Estado Policial Global o Nuevo Orden Mundial. Entérate qué tienen en común la PDI, el FBI, el Mossad y Rodrigo Hinzpeter.
En «La Decepción Hinzpeteriana», podrán ser testigos de la tortura psicológica vivida por Saif Khan y su esposa chilena Lorena Cotroneo, y cómo los nuevos mecanismos de represión y humillación son pagados por los impuestos, a costa de los contribuyentes chilenos.
También incluimos el video «Caso Pakistaní: La Siniestra Mano tras el Montaje», trabajo de otro ciudadano chileno subido a YouTube.
Tras ver los videos, te invitamos a expresarle tu descontento a Rodrigo Hinzpeter por esta sucia maniobra sionista de Falsa Bandera contra un inocente ciudadano extranjero. Aquí los datos para ubicarlo en La Moneda:
Teléfono: 6904000 Fax: 6968740 Sitio Web:www.interior.gov.cl Caso Pakistaní: El Fraude Hizpeteriano
Por Matías Rojas Hoy en día, en 2010, muchos ciudadanos chilenos conciben las fiestas del 18 de septiembre como el aniversario de nuestra independencia. La verdad es, desafortunadamente, que la acción de la élite chilena en el año 1810, nunca estuvo relacionada a ideales independentistas. Es más, la intención detrás de la primera junta de gobierno en nuestro país, sólo pretendía mantener la potestad de un gobernante extranjero.
En el año 1808, el emperador francés Napoleón Bonaparte invade España y Portugal. De esta manera, Francia destituye el poder de Fernando VII, y Napoleón instaura a su hermano como nuevo gobernante de España. En el año 1810, la élite chilena crea una asamblea para decidir si aceptar las pautas del nuevo régimen, o seguir fiel al reinado de Fernando VII. El resto de la historia ya la sabemos. Francamente, ¿representa esto nuestras raíces como pueblo libre de la dependencia extranjera?
Gracias al ex mandatario Ricardo Lagos, las enormes autopistas y carreteras de nuestro país están en manos de élites españolas, bajo la compañía de caminos Cintra. En pocas palabras, casi todos los peajes que pagamos en nuestros viajes diarios van a parar a manos españolas. La desfachatez de nuestro gobierno es tal, que permite a extranjeros como Douglas Tompkins, dividir a nuestro país en dos, sin permitirnos una conexión abierta con el sur austral de Chile. Sin siquiera tener nacionalidad chilena y portando nada más una VISA de turista, Tompkins posee más de 325.000 hectáreas de suelo chileno, y a nadie parece importarle. Por otra parte, nuestro ministerio del interior, comandado por el sionista Rodrigo Hinzpeter, firma tratados con el FBI para fusionar nuestras redes de inteligencia y combatir el «terrorismo» nacional. De paso, se inicia un programa para escenificar amenazas terroristas en nuestro país y culpar a ciudadanos inocentes como el pakistaní Saif Khan.
La participación política del pueblo chileno es tan débil, que preferimos ver farándula y recurrir a organismos no gubernamentales extranjeros para solucionar problemas nacionales de derechos humanos. Tan débil, que ni siquiera podemos solucionar internamente las deudas con nuestros pueblos originarios, y necesitamos recurrir a la ONU para que nos dé lecciones. Tan débil, que ni siquiera nos percatamos de que un admitido agente de la CIA, llamado Agustín Edwards, tiene aún el control de enormes medios de comunicación, tales como El Mercurio, y se sienta a vacacionar con el banquero David Rockefeller, para avanzar en el plan de destripar definitivamente nuestra soberanía.
Sé franco contigo. No hay nada que celebrar. Bicentenario: Nada que celebrar